Javier Castillo Seguros y Finanzas

Javier Castillo Seguros y Finanzas
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martes, 2 de diciembre de 2014

IRONMAN DE BARCELONA

SUPERÁNDONOS 

Están los que usan siempre la misma ropa. 
Están los que llevan amuletos.
Los que se hacen promesas.
Los que imploran mirando al cielo. 
Los que creen en supersticiones. 
Y están los que siguen corriendo, cuando las piernas les tiemblan.
Están los que siguen jugando cuando se les acabó el aire. 
Los que siguen luchando cuando todo parece perdido. 
Ellos están convencidos de que la vida es un desafío en si misma.

Sufren pero no se quejan, saben que el dolor pasa, el sudor se seca, el cansancio se termina... 
Saben que hay algo que nunca desaparecerá: 
La satisfacción de lograr un sueño. 
Sus cuerpos tienen la misma cantidad de músculos. 
Por sus venas corre la misma sangre.
Lo que los hace diferentes es su espíritu
y la determinación para alcanzar la cima. 
Una cima a la que no se llega superando a los demás. Sino superándose a uno mismo. 
Anónimo 


Decía Luis Galindo en un video maravilloso…” Pon todo tu corazón cada día en cada mínima cosa que hagas…”. "Hay que ser, cada día, la mejor versión de si mismo".
“Si tienes un sueño, tienes que protegerlo, las personas que no son capaces de hacer algo te dirán que tú tampoco puedes” esta frase de la película (En busca de la felicidad) dice mucho de cómo vemos la vida las personas que hemos decidido que nada impedirá que lleguemos donde nos planteemos, y en ello nos ha ayudado muchísimo este estilo de vida.

Pues bien, me plantee el año con un objetivo claro, el competir en distancia Ironman, y por qué no, intentar la clasificación para el Campeonato del Mundo Ironman que se celebra en la isla Kaliua Kona de Hawaii cada año, un evento que reúne a los mejores triatletas tanto profesionales como no profesionales del mundo. Pues si ya es difícil clasificarse habiendo entrenado al 100% durante todo el año, más difícil lo es si como yo, te ves obligado a parar cerca de mes y medio por culpa de una lesión. 
Y así comencé la temporada, con mucha ilusión, entrenando muy bien, mejorando mi peor faceta, la de corredor, con buenas sensaciones, en un nuevo club, con gente especial a mi lado, con esponsor que me apoyan incondicionalmente, sintiéndome agradecido por esas muestras de cariño, todo estaba preparado para en mayo, intentar en el IM de Lanzarote conseguir, primero acabar mi segundo larga distancia  y segundo intentar coger un plaza para Hawaii. Pero todo se trunca en el momento que, en una prueba a 3 semanas de Lanzarote (ICAN Málaga), una señora se me atraviesa en un paso de peatones y provoca mi caída y fractura de clavícula derecha, todo se viene abajo y hay que volver a empezar.
Y así fue, a los 40-45 días de mi lesión vuelvo a vencer mis miedos, vuelvo a intentar recuperar la forma que me permita sentirme bien  y con garantías de hacer lo que quiero en cada prueba. Pero no están fácil, después de un mes y medio parado y de todo el mundo compitiendo y entrenando, se hace duro, no estas con ritmo, no te sientes del todo bien… pero ahí seguimos, peleando día tras día y persiguiendo un sueño. 
Esta vez elijo Barcelona, económicamente me es mas asequible que cualquier otro en Europa  y es un gasto que no tenía previsto este año, aun así decido hacerlo y no quedarme con la espinita clavada de Lanzarote. Porque aunque no estaba en condiciones de optar a slot para Kona, el seguir sumando carreras Ironman siempre te da experiencia y confianza de cara a otro año.

Por el camino, hago pruebas de preparación: triatlón olímpico de Cuenca, campeonato de Andalucía de media distancia en Posadas (Córdoba) y campeonato de España de triatlón olímpico en Águilas, siendo la mejor posición el séptimo puesto en el campeonato andaluz de media distancia.


Y por fin llegó el día el 5 de octubre, en Calella (Barcelona), 2500 triatletas esperamos impacientes la salida, que en principio estaba anunciada para las 8,30am, pero que al final se retrasa debido a  una tormenta eléctrica que duro poco mas de 1hy30min.
Sobre las 9,30 entramos al agua, con una salida fuerte, no bajo el rimo hasta sentirme bien colocado, dentro de un grupo de 3 o 4   que vamos a ritmo parecido y en el que veo que me puedo mantener sin problema los 3800m, donde mas problemas hay para mantenerse en el grupo es en los giros de las  boyas, pero enseguida levanto cabeza y me vuelvo colocar. Sin más problemas paso la natación y salgo en 1h02´. 
Seguido y todo lo rápido que puedo me cambio, dejo el neopreno, cojo la bolsita que llevamos con comida para la bici y corro hasta la percha donde esta está colgada, aun sigue lloviendo, y bastante, así que me monto en la bici y procuro ir con cuidado. El tiempo mejora, poco a poco voy sintiendo más calor en el cuerpo y mejores sensaciones en la bicicleta, la carretera se seca, eso me permite ir más rápido y preocuparme menos de tener una caída. 
El circuito de bicicleta consta de un bucle de unión entre la transición y el circuito de 70km que haremos 2 veces y media.
Como he dicho antes, todo mejora con la salida del sol, soy muy friolero y me cuesta adaptarme al mal tiempo, noto que las piernas pueden ir mas rápido de lo que yo consideraba a priori en este Ironman, y con confianza y jugándomelo todo a una carta no escatimo en esfuerzos y trato de realizar una bici muy rápida que me permita llegar antes a la ultima prueba, el maratón.
Así que cumpliendo lo que veía que podía pasar, miro el reloj  y acabo la bici en 4h45´, un tiempo muy por debajo de lo que estimaba, pero con las piernas castigadas, 180km a 38km/h de media se dejan notar y aun me quedaba correr los 42,2km que me separaban de la línea de meta.

Ya en la zona de transición, cambiándome de calcetines, siento que la carrera a  pie se me va a hacer larga, no me quedaba ninguna tontería, pero en mi mente solo  había una frase :-“ ¡Vamos! Joder solo te  queda un maratón”… Increíble, “solo te queda un maratón” y volvía a repetirme : -“Esto está hecho”… Después en casa, ya en frío te das cuenta de la barbaridad que llegas a pensar, el maratón es una prueba que por si misma se considera una brutalidad y para la cual hay gente que entrena muchos años solo para conseguir acabar y yo estaba allí en medio de un Ironman, habiendo hecho un tiempo muy bueno en bici y habiendo nadado muy bien para mi nivel, y con la confianza de que el maratón era solo un trámite…increíble lo que puede hacer el trabajo mental.
Pues bien, salgo de la carpa y comienzo a correr y efectivamente, no me siento bien, llegar al km 1 fue muy largo y había una molestia en la rodilla izquierda que no me gustaba nada, así que con cabeza fría y coraje sigo y sigo , y  consigo coger un ritmo que me permite ir a gusto e ir viendo como pasan los km, mi objetivo claramente era terminar.
Siguen pasando los km hasta que llego a la media maratón (km21) y sigo con mi mentalidad anti sufrimiento, a partir de ese km todo sería restar, comenzaba la cuenta atrás. Pero esos 10km que me separaban del km 30 se me hacen eternos, ¡ Qué sufrimiento! Me está costando levantar las piernas, los brazos los llevo cansados de la natación y de las casi 5h acoplado en la bici, pero cojo fuerzas y llego, ¡por fin, solo me queda la última vuelta de 10km y termino! Y de repente, no se que pasa, no se qué explicación tiene, pero el cuerpo se viene arriba, no duele nada, parece que puedo ir mas rápido, cojo un ritmo que me hace correr esos últimos km desbocado, increíble, nada de sufrimiento, hago los últimos 10km por debajo de 5', parecía imposible, cuando mas muerto creía que iba, ha cambiado todo por una sensación de euforia que no sé dónde estaba guardada, había pasado a sentirme como yo deseaba al principio de la temporada, no podía acabar mejor este reto. ¡INCREÍBLE !





















POR VOSOTROS, LOS SPONSOR, SE HA PODIDO SUFRAGAR PARTE DE ESTE AÑO, GRACIAS POR LA CONFIANZA...

Gracias también a IDEAL BAZA Y WEB DE BAZA por interesarse en todo momento, me ilusiona mas si cabe...
 

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